El Mundial ya pasó por Monterrey. Ahora toca hablar de lo que nadie cuenta: cómo se hizo, qué le dejó a la ciudad y qué haríamos diferente la próxima vez.
Organizar un evento del tamaño de un Mundial no es solo cuestión de logística, es la prueba máxima de qué tan preparada está una ciudad para recibir al mundo. Para Monterrey, ser sede de FIFA 2026 significó movilizar alianzas, poner a prueba la implementación y aprender, partido a partido, lo que realmente se necesita para estar a la altura del reto.
Este panel reúne a quienes estuvieron detrás de esa experiencia para hablar, sin filtros, de la estrategia y la colaboración que hicieron posible el Mundial en Monterrey.
Una conversación honesta sobre los retos, los aciertos y lo que este evento enseñó a toda una ciudad.
Lo que haríamos diferente como comunidad/ecosistema local
Ya vivimos el Mundial. Ya sabemos cómo se mueve Monterrey cuando el mundo entero voltea a vernos. La pregunta ahora es: ¿qué haríamos distinto si tuviéramos que prepararnos otra vez? En esta sesión de Collide and Create, formamos mesas de trabajo para poner sobre la mesa los principales retos que enfrentó la ciudad y su gente durante el Mundial FIFA 2026 y diseñar, en comunidad, mejores respuestas para la próxima vez que Monterrey sea sede de algo grande.
Detrás del spotlight, la fiesta y los partidos, hay una ciudad que vive el Mundial de otra manera. Ser sede mundialista transforma el día a día de las comunidades mucho más allá del futbol, y esas transformaciones no siempre se cuentan.
Este diálogo reúne a expertos que compartirán su perspectiva sobre el impacto de desarrollar eventos masivos como el Mundial en una ciudad como Monterrey. Cada uno abrirá la conversación con su mirada particular sobre cómo el Mundial FIFA 2026 afectó a la comunidad y las dinámicas de la ciudad, para después abrir el espacio a preguntas, reflexiones e intervenciones del público.
Una conversación para conocer el panorama fuera del spotlight, con las experiencias y los datos que no siempre llegan a los titulares.
El momento cumbre del programa. Después de tres semanas construyendo, vendiendo y compitiendo, los equipos suben al escenario para su pitch final frente al jurado. Se presentan las métricas de tracción reales, se corona al campeón de la Founder League y se cierra la competencia con la entrega de premios. Real feedback, real stakes — aquí se define quién se lleva la liga.
Espacio de networking libre para conectar, aprender y compartir con otros innovadores.